En la pesca nunca sabes cuando te puede sorprender una buena picada, y esto es lo que muchos días te hace salir de la cama aun y que se haga muy difícil. Este era el caso de ese martes de vacaciones, que después de ir a dormir tarde a uno le cuesta levantarse para ir a pescar, pero después de sonar el despertador un par de veces y pensar que a lo mejor hoy era el día de un salto salí de la cama, cogí algo para desayunar en la barca y a pescar se había dicho!
Estos días los dentones están bastante activos, pero la mayoría son de pequeño tamaño, con lo que para disfrutar al máximo de su captura pescamos con una caña de curri muy fina montada con línea del 0,40 mm y bajo del 0,33mm.
El señuelo no podía ser otro que el que el fin de semana nos había dado tan buenos resultados, el Smart Minnow 110 SP de Sakura.
Preparado el equipo "finesse" de curri para el dentón me dispuse a empezar la jornada de pesca de buena mañana.
La primera picada no tardó en llegar, en un primer momento no tiraba mucho, pensando que sería un pez de pequeño tamaño lo fui acercando a la embarcación, pero cuando había recogido unos 20 metros empezó a tirar de forma espectacular, unos fuertes cabezazos me hacían intuir que lo que llevaba clavado era un buen dentón, la lucha fue intensa sobre todo teniendo en cuenta el equipo usado, pero aún y así me sorprendió ver el tamaño del animal una vez fuera del agua.
 |
| El dentón de 7,8 Kg, mi mejor captura. |
Con 7,8 Kg este dentón pasa a ser mi mejor captura de esta especie, lástima de ir solo y no poder hacer fotos con mejor calidad de tan buen ejemplar, pero no siempre se puede tener todo.
Con esta captura y más que contento estuve a punto de dar la jornada por finalizada, pero al ser muy pronto al final decidí hacer algunas piedras más.
Parece que este día la suerte estaba de mi lado y haciendo una pasada en una zona muy poco profunda una nueva picada hizo cantar el carrete, para acabar saliendo otro buen ejemplar de dentón.
El dentón de unos 2 Kg de peso al ser pescado en una zona muy poco profunda, a 10 metros se produjo la picada, no venía hinchado por el cambio de presión, con lo que no podía dejar escapar la oportunidad de soltar a tan bello ejemplar, con lo que hice una foto tan rápido como pude, lo desanzuelé y lo solté de inmediato.
A continuación unas instantáneas para el recuerdo del momento de la suelta que me gustaría poder repetir más a menudo con estos ejemplares:
Con esta captura la jornada ya era para mí más que satisfactoria, con lo que puse punto y final a una mañana que quedará en el recuerdo durante mucho tiempo.