Tras las últimas jornadas con unos resultados muy malos decidimos cambiar un poco e ir a investigar zonas más profundas a ver si nos podíamos hacer con alguna buena captura.
Tras tocar algunas zonas sin resultados llegamos en una punta del cañón donde caía hasta los 120 metros, y nada más dejar caer el inchiku hasta el fondo y empezar a imprimir movimiento llegó la primera picada en mi caña, y resultó ser una brótola de buen tamaño.
Pensamos que habíamos localizado una buena zona, pero no, no conseguimos ninguna buena captura más.
Estuvimos probando zonas más profundas, 130-150 metros de profundidad, pero nada más llegar el inchiku al fonto ya teníamos una gallineta cogida de los anzuelos y resultaba imposible trabajar un rato el señuelo por la zona. En la próxima ocasión probaremos vinilos pesados para evitar estos peces y ver si podemos sacar alguna buena pieza de las profundidades.
Iniciamos una nueva jornada de jigging, a primera hora unos lances a la zona cercana a puerto, donde pudimos sacara un espetón y un pequeño dentón que ya dieron un buen comienzo a la jornada.
Más avanzada la mañana decidimos cambiar de zona y probar zonas más profundas, primero hicimos una parada a la zona donde el día anterior pescamos los pageles, y allí volvieron a estar, con los inchikus pudimos capturar algunos.
Tras un buen rato de insistir por varias piedras por fin llegó una buena captura, mi padre pudo sacar un precioso dentón con el jig, pescando lento cerca del fondo. Con el equipo ligero la pelea fue una auténtica pasada, que al final salió ganando mi padre, bueno, y el pez! ya que fue devuelto al agua!
Y aquí el momento de la suelta, nada más gratificante que ver a marchar hacia las profundidades tan buen adversario:
Soltando el dentón de mi padre.
Y finalmente pudimos cerrar la jornada con los gallos, seguramente ya serán los últimos de esta temporada, ya que a partir de estas fechas desaparecen de la zona, o bien no los sabemos engañar, y no hemos conseguido buenos resultados. Pero seguiremos investigando zonas para ver si sabemos dar con ellos.
Últimamente ya habéis visto que he cogido un poco más de cariño a los inchikus, unos señuelos que hasta hace muy poco no me llamaban mucho la atención y no me habían dado buenos resultados.
Si bien es verdad que nos han empezado a funcionar desde que pescamos en zonas profundas, así que ahora ya me he hecho con un buen arsenal de estos señuelos y ya son un obligatorio en la pesca en profundidades elevadas.
Pues esta vez va de pageles e inchikus, y es que tuvimos un rato de buena actividad de estos peces que entraban muy bien a los inchikus. La zona de pesca fue una zona nueva, una pequeña piedra suelta en un fondo de casi 70 metros que parece ser hogar de estos peces ya que el número de picadas no estuvo nada mal.
El movimiento del inchiku es muy simple, se basa en tirones suaves y bastante lentos, de aquí la importancia en llevar una caña adecuada, ya que si es una caña muy dura vamos a imprimir tirones demasiado fuertes al señuelo.
En cuando al equipo que utilizo para mover estos señuelos estoy muy contento, ya que la pesca resulta muy cómoda y poco cansina, y con el es fácil dar el movimiento a estos señuelos.
A parte de los pageles durante la jornada también pudimos disfrutar de algunas otras capturas, como los sargos y espetones que ya parecen estar bien afincados en nuestra zona.
Fin de semana en el que no supimos dar con nada que nos diera buenos resultados, dedicadas mayoritariamente al jigging con algunos ratos al spinning, tras los sargos y en busca de las anjovas, estas segundas se mostraron ausentes durante los ratos que les dedicamos.
A los sargos solo pudimos dedicar algunos pocos lances, ya que había muy poca rompiente y solo en algunos rincones se formaba un poco de espuma, pero no faltaron a la cita.
Cada vez me gusta más pescarlos con señuelos duros, ya que con estos señuelos aprovechando la fuerza de la ola los puedes dejar quietos en la zona caliente y la corriente de la ola les da movimiento, provocando el ataque en muchas ocasiones.
En cuando al jigging los resultados fueron muy flojos, solo algunas capturas de pequeño tamaño que entraron a nuestros vinilos, los grandes no pudimos notar ninguno en el otro extremo de la línea.
Pero en todas las jornadas se aprenden cosas, y en este caso descubrimos una nueva piedra en un fondo de 66 metros, no la pudimos pescar ya que es una piedra muy pequeña, y la gran deriva que había hacía imposible pescar encima de ella, pero seguro que nos dará buenas capturas en futuras jornadas, así que queda guardada en el plotter.
Nueva jornada de vinileo, dónde los dentoncetes fueron los protagonistas.
Empezamos pescando zonas poco profundas, donde mi padre pudo sacar el primer pez en un fondo de 25 metros, un pequeño dentón que fue devuelto de inmediato al agua.
Luego yo pude capturar un pequeño pagel con el inchiku que también fue devuelto al agua, capturado en un fondo de unos 30 metros.
Tras tocar un par de piedras decidimos ir a zona un poco más profunda, donde la cosa estuvo muy poco animada, solo mi padre consiguió arrancar una picada con el vinilo que resultó ser un gallo. Tras insistir un buen rato decidimos cambiar nuevamente a aguas menos profundas.
Era ya medio día cuando otra vez el Crazy Sand Eel que llevaba en mi caña fue el protagonista, capturando otro pequeño dentón que también fue devuelto al agua tras la foto de rigor.
Y al siguiente lance... otra vez con el crazy salió la mejor captura de la jornada, en dentón ya un poquito más grande, que con el equipo ligero que estaba utilizando (Sakura Loondaka 742 M + Daiwa Certate 3012 H) ya me hizo disfrutar a tope.
Tras la jornada del sábado de jigging en poca profundidad el domingo cambiamos de zona para tocar zonas más profundas con el objetivo de capturar algún gallo y a ver si nos podíamos hacer con alguno de los grandes peces que nos habían picado en anteriores jornadas pero que no pudimos sacar.
De buena mañana llegó la primera captura, fue en mi caña y con un señuelo que suelo utilizar muy poco, un inchiku, concretamente el Pirates de Daiwa en 150 gramos. Tras las primeras derivas con vinilos y sin resultado alguno decidí poner en la Daiwa Saltist Bay Jigging un inchiku para probar algo diferente, y la verdad es que en el segundo lance llegó la picada tras levantar el inchiku unos pocos metros del fondo a pequeños tirones.
Tras esta primera captura y ya con más confianza con el señuelo yo insistí con el, mientras mi padre seguía con los vinilos.
Nuevamente y al cabo de un buen rato el inchiku consiguió una buena picada, y tras un buen combate subió a la superficie un mero dentón! Hace unos meses capturé mi primer ejemplar de esta especie a "slow jigging" y pensaba que sería una especie muy difícil de repetir, que seguramente no se volvería a producir, pero la suerte ha estado de mi parte y me ha gratificado con tan magnífico pez.
La verdad es que pescar a jigging, ya sea con vinilos, jig's, inchiku's.... con equipos de casting no tiene nada que ver, son equipos con mucha más potencia con menos peso, con los cuales se controla el señuelo a la perfección y el cansancio es mucho menor.
En esta ocasión iniciamos la jornada por la tarde, con la intención de empezar con un poco de jigging y luego aprovechar las últimas horas de luz para ir a probar suerte con las anjovas, que según las informaciones de los compañeros parecía que ya rondaban algunas por la zona.
Empezamos a mover vinilos por el fondo, con la intención de capturar algún dentón o serviola. Al poco de empezar mientras movía el vinilo, vi en la sonda peces a medias aguas, así que enseguida cambié de caña para lanzar el jig. En esta ocasión llevaba montado uno de los nuevos prototipos de Sakura, el Lisa Loca, y lo empecé a recoger a tirones enérgicos, con el objetivo de engañar alguna serviola. Y así fue, al poco ya tenía enganchada una peleona!
Serviola capturada con el prototipo Sakura Lisa Loca.
Mi padre seguía con los vinilos, y se pudo hacer con un par de dentoncetes que entraron al Crazy Sand Eel 150 y fueron devueltos de inmediato al agua. Yo conseguí otra serviola de menor tamaño también con el vinilo.
Como que había un poco de mar de fondo con una buena rompiente también dedicamos algunos lances a los espumeros, era el momento de tentar a los sargos con la caña de spinning ligero. salieron algunos sargos y obladas. En esta ocasión estuve pescando con el Sakura Rush diver, un pequeño señuelo duro con una buena pala que resulta ideal para tentar a los sargos.
Sargo capturado con el Sakura Rush Diver y la Loondaka 702 L
Y para rematar la jornada fuimos a romper un poco la superficie con poppers y paseantes a ver si podíamos engañar alguna anjova.
En esta ocasión a mi Shükan Neo 802 H monté uno de los prototipos sakura, el Exopen 175 F, un pencil popper que tanto se puede trabajar a toda velocidad como lento como si de un paseante se tratara.
Convencido por como trabajaba el señuelo de repente a unos diez metros de la embarcación estalló la superficie y empezó un espectáculo de saltos. Tras unos minutos de lucha posó para la foto una preciosa anjova de muy buen tamaño.
Buena anjova capturada con el prototipo Sakura Exopen 175 F
Tras esta captura mi padre tuvo otro ataque fallido a su popper y así terminó la jornada.
Hay jornadas duras, donde no encuentras actividad en ningún sitio y los resultados no son muy buenos, esto es lo que ocurrió este pasado fin de semana, en el que estuvimos pescando las mañanas del sábado y del domingo.
El Sábado lo dedicamos a hacer jigging en zonas profundas, con el objetivo de los gallos y repetir las zonas que tuvimos buenas picadas la semana anterior a ver si salía algún buen pez, pero la cosa no salió muy bien.
El inicio fue inmejorable, ya que en el primer lance mi padre ya se hizo con un buen gallo, y pensamos que sería una buena jornada, pero no fue así...
Visto el resultado del sábado el domingo decidimos cambiar totalmente y pescar zonas poco profundas, en busca de dentones y serviolas, pero el plan tampoco salió muy bien... jeje
Durante la mañana solo mi padre consiguió sacar un pagel con el vinilo y no fue hasta casi medio día cuando conseguimos un par de picadas buenas que no pudimos sacar.
La primera llegó en mi caña, en la que estaba pescando con un jig de 60 gramos y tras la primera carrera se soltó. La picada fue encima de una piedra que se encuentra a unos 35 metros de profundidad rodeada de arena, seguramente se trataría de una serviola.
Y la segunda en el vinilo de mi padre, que tras unos fuertes golpes de cabeza se puso en el agujero y no hubo manera de que saliera, un merito que ganó la batalla.
Iniciamos la jornada del domingo muy temprano por la mañana con la intención de pegar unos lances en la zona de playa para ver si se movía alguna anjova, estuvimos lanzando poppers, paseantes y jerk's en 3 o 4 puntos de la playa y no conseguimos mover nada... tendremos que esperar un poco más a ver si se van animando.
Tras ver el éxito decidimos cambiar de zona y probar un poco de jigging, los resultados tardaron en llegar pero al final conseguimos algunas picadas, y entre ellas algunas muy buenas que no conseguimos sacar.
La primera picada llegó el la caña de mi padre, cabezazos muy fuertes y logró ponerse en el agujero, tras esperar un rato se vuelven a notar cabezazos pero el bajo se rompió automáticamente.7
Tras un rato consiguió subir un gallo que se comió al Black Minnow 160.
Seguimos por la zona y esta vez me tocó a mi, y a los pocos segundos mi padre también tubo picada, así que subimos dos gallos a la vez.
El segundo de ellos lo devolvimos al agua tras pinchar la bufeta, y el pez se fue hacia el fondo a toda velocidad.
Seguimos un rato más por la zona y otra vez fue mi Sakura L16 Shad 150 el encargado de clavar un buen pez, que también consiguió ponerse en el agujero y no hubo manera de sacarlo. También estuvimos probando en zonas más profundas, entre 100 y 130 metros de profundidad. En esta profundidad el "slow jigging" resulta muy efectivo, pero solo salieron peces de pequeño tamaño, nada más llegar en el fondo y hacer algunos pequeños golpes de muñeca ya había picado alguno.
Pero seguro que en esta profundidad te puedes llevar alguna buena sorpresa, y esta vez se la llevó mi padre, picadón a 120 metros de profundidad, carrera bestial y rotura del bajo...
El pasado 23 de Mayo tuvo lugar en aguas del Delta del Ebro el IV Open Spinning Embarcación. Un certamen que año tras año va cogiendo más fuerza y con una primicia muy importante, el captura y suelta. Cada vez, y sobre todo entre el colectivo de spinners, el captura y suelta se está convirtiendo en una forma de ver y vivir la pesca, y llevar esto a una competición creo que hacen que este evento sea uno de los más grandes que se puedan realizar, con un total de 91 inscritos en 34 embarcaciones.
Durante la semana anterior al evento, tanto yo como Pep Franco, que juntos formamos el equipo de J.J. PescaSport, estuvimos con todos los preparativos, es muy importante tener todas las cañas, señuelos, cameras, embarcación.... bien preparados.
Viernes llegamos al Delta, tiramos la embarcación en el agua y salimos a pescar un rato para esperar a la hora de la recepción de participantes.
En la recepción pudimos ver algunas presentaciones de productos y luego nos tenían preparado un buen pica-pica.
Sábado a primera hora nos reunimos al bar Bambu donde nos hicieron entrega de las plicas y hubo la reunión para explicar las normas del concurso.
A las 8 de la mañana se daba la salida a todas las embarcaciones que estaríamos pescando hasta las 4 de la tarde, un total de 8 horas en el agua dándolo todo y más.
El fuerte viento hizo que la salida al mar fuera casi imposible, solo una embarcación salió fuera y todo el resto nos quedamos dentro del río pescando, en los primeros instantes de competición los ánimos estaban un poco por el suelo, ya que pescar tantas embarcaciones en un espacio tan reducido no iba a resultar nada fácil. Pero a medida que fue avanzando la mañana nos fuimos adaptando a la situación, y con la llegada de las primeras picadas ya nos venimos arriba.
La pesca estuvo muy dura, en general salieron pocos peces. Vamos a resumir un poco como vivimos las capturas desde nuestra embarcación.
No fue hasta media mañana que obtuvimos los primeros resultados en forma de "toques" a nuestros señuelos. Toques tímidos que no lograbamos clavar pero que nos daban esa fuerza y dosis de adrenalina para seguir en esa línea. Era curioso como recogiendo el señuelo de repente notabas un fuerte toque pero no clavabas nada...
Los mejores resultados los conseguíamos pescando con grandes jerk's recogidos a toda máquina, y tras un buen puñado de toques fallidos y la picada de un palometón justo debajo de la embarcación que tampoco se clavó bien, llego la primera falcada buena. A 5 metros del barco ataque brutal con un par de saltos fuera del agua de esos que te alteran el ritmo del corazón y finalmente pudimos poner el pez dentro de la sacadera.
Con una medida de 80 centímetros precedimos a soltar nuestra primera anjova de la jornada.
Con esta primera captura la alegría fue máxima, además teniendo en cuenta el buen tamaño que tenía. Así que tocaba seguir con la misma línea e intentar arrancar alguna picada más.
Tras muchas seguidas tras los señuelos llegó la segunda picada de la jornada, la cual también pudimos subir a bordo y que midió un total de 62 cm.
A las 4 menos algunos minutos pusimos rumbo a puerto para hacer la entrega de plicas y las grabaciones de las capturas a la organización. Empezamos a hablar con los otros equipos y íbamos viendo que nuestras capturas nos colocarían en una buena posición en la clasificación, así que los nervios cada vez eran más grandes a la espera de tener todos los resultados.
Así quedó la cosa:
Premio a la lubina mayor, fue para Xavi Lo Primo del equipo Delta Game Fishing.
Xavi recogiendo el trofeo a la lubina mayor.
Para anjova había premio para la primera y segunda anjova de mayor tamaño, y casualmente hubo un empate a 80 cm entre Pep Franco y yo del equipo J.J. Pesca Sport. La tienda Tot Pesca nos hizo entrega de un equipo formado por caña y carrete a cada uno.
El premio al mayor palometón y al "gran slam" quedaron desiertos ya que no salió ningún palometón a lo largo del evento.
TERCEROS CLASIFICADOS DEL IV OPEN SPINNING DELTA DEL EBRO: EQUIPO MAVERICKS FISHING con 33,5 puntos.
SEGUNDOS CLASIFICADOS DEL IV OPEN SPINNING DELTA DEL EBRO:
EQUIPO MONTANYA LURES con 46 puntos.
GANADORES DEL IV OPEN SPINNING DELTA DEL EBRO:
EQUIPO J.J. PESCASPORT con 111 puntos.
Sin casi dar crédito a lo que estaba sucediendo juntamente con Pep levantamos la copa de campeones, alegría máxima!!! Desde aquí dar las gracias a todos los que han echo que esto haya sido posible, tanto colaboradores, amigos y familia, va por vosotros!
Y aquí un pequeño vídeo resumen del Open realizado por Agustí de NaturaTV:
Y por último no quiero despedirme sin agradecer todo el trabajo realizado a los auténticos protagonistas del evento, los organizadores. Sinceramente creo que este evento está organizado con un cariño máximo y esto hace que sea un gran evento, todos queremos repetir y por algo será, chic@s os felicito y espero que este evento tenga larga vida!